martes, 2 de septiembre de 2014

Todos a bordo! Comienza el viaje!!

Empieza la campaña de visitas; ¿aún no te has apuntado? ¿a qué esperas? ¿no te pica la curiosidad? Viaja con nosotros a los orígenes... conoce las novedades que nos han deparado los últimos hallazgos científicos.

Los próximos Septiembre y Octubre, cada fin de semana, organizamos dos grupos para recorrer juntos lo alto del cerro de Gasteiz. El horario será siempre el mismo; a las 11 de la mañana, un grupo el sábado y otro el domingo. Anímate!! Contáctanos en el 619753302.

 

lunes, 21 de julio de 2014

Visitas especiales por fiestas, el 26 de Julio y el 2 de Agosto

Aunque todavía quedan por solucionar algunos temas de organización, en lo fundamental, ya tenemos todo listo para empezar con la campaña de visitas guiadas "Gasteiz.Viaje a nuestros orígenes". Por ello, desde Enklabe hemos pensado que quizá sería una buena idea ofrecer un anticipo especial de la campaña dadas las fechas que se aproximan.

Rosario de la Aurora en procesión por las calles de la vieja Gasteiz
En efecto, llegan las fiestas de la Virgen Blanca. Durante estos días, lo más importante quizá sea disfrutar del momento -sin pensar que fue de ayer, ni que será de mañana-. No obstante, año tras año, generación tras generación -y muchas veces sin saberlo- todos repetimos los mismos gestos, los mismos rituales civiles o religiosos que mucho antes repitieron nuestros antepasados. Algunas de nuestras costumbres en fiestas hunden sus raíces de hecho en los orígenes medievales de nuestra ciudad.

Creemos que quizá una buena forma de zambullirse en esos días consista precisamente en volver la mirada a nuestros orígenes, intentando conocer mejor cómo vivían los primeros gasteiztarras allá por el siglo VIII, o después, en los siglos X, XI y XII.

Es con ese objetivo que hemos decidido poner fecha a dos visitas guiadas especiales sobre los orígenes de Gasteiz; una, este mismo sábado 26 de Julio, día de Santa Ana (que por cierto fue la primitiva patrona de nuestra ciudad); otra, la semana próxima, el sábado día 2 de Agosto.

Si deseas apuntarte, llámanos y haz tu reserva en el 619-75-33-02. Estas visitas especiales tendrán la particularidad de estar directamente guiadas por Ismael García Gómez, es decir, por mi mismo, que he diseñado el itinerario y me he especializado en la historia medieval de nuestra ciudad. Por otro lado, aquellos que se inscriban, obtendrán descuentos especiales para sus amigos y familiares en la campaña de visitas de Septiembre/Octubre. 

Un saludo y... nos vemos por las calles!!

lunes, 14 de julio de 2014

Negocios en la calle de la Pesquería

Pronto retomaré el relato que dejé a medias sobre mi investigación acerca de la importancia del culto a Santa Ana en Vitoria. No obstante, hoy me apetece 'picotear' un poco en otro viejo documento que tiene también mucho interés.

Ese documento se conserva en el Archivo Municipal; me refiero al Cuaderno de Ordenanzas de 1487. Su texto ha sido publicado y transcrito en diversas ocasiones, pero creo que no existe ninguna opción de leerlo on-line. Por eso, mi idea es ir desglosándolo poco a poco en varias entradas.

pescaderia
Pescadería de mediados del siglo XV según el tratado de salud 'Tacuinum Sanitatis'

Hoy sólo reproduciré el texto de las reglas que existían en la Vitoria medieval con respecto al comercio de la carne y el pescado. Las respectivas ordenanzas dicen así:

"Meryno pescado.Otro sy que nynguno de los dichos pescadores no sean/ osados de hechar la dicha agua en que asy fuere/ remojado el dicho pescado por la dicha calle de la Pes-/ querya ny por las callejas, so pena de sesenta maravedis/ por cada begada. La meytad para el acusador y la otra/ meytad para el meryno o regidor que la executare/ y que so la dicha pena nynguno no sea osado de/ hechar pescado ny sardina podrida dentro de la dicha/ çibdad./" 

"Peso del pescado.Otro sy mandamos que qualquyer ome o muger/ que quysiere bender pescado fresco, o salado o/ trachado que lo benda en la bylla de Suso, en la calle/ de la Pescaderya, a donde es usado y acostunbrado/ de antiguamente aca, de la calleja que deçiende/ de las carrnyçeryas, de la dicha villa de Suso por/ la otra parte de la calleja que deçienden a las/ pueblas e al açoque y que los tales thenederos e then-/ deras que en la dicha calle de la Pescaderya bibieren/ que sean obligados de abasteçer de pescado remo-/ jado e seco y congrio seco e sardinas arenques e myelgas / e pulpos y todos los otros pescados que podieren/ ser abydos en la comarca e los bendan y den a los/ preçios que bien bisto sea por los regidores, cada/ cosa por su preçio, segund por los dichos regidores/ seran puestos, so pena de çinquenta maravedis para/ los dichos regidores y alcaldes y qualquyer vezino/ o bezina de la dicha çibdad o estranjeros que/ bendieren fuera de la dicha calle de la dicha Pesca-/ derya pescado çeçial ny congrio çeçial ny pes-/ cado fresco nynguno ny salmones ny colaques/ ny meros ny otro pescado alguno si no en la dicha/ calle de la Pescaderya que pague en pena dozientos/ maravedis esta pena sea para los alcaldes y merynos/ de la dicha çibdad que los dichos pescadores/ que estubieren en la dicha calle de la Pescaderya/ tengan pesos buenos, afinados, por los dichos/ fieles del dicho conçejo."

"Pescado de Ryo. Otro sy porque antiguamente aca que memorya de/ homes no es en contraryo quel pescado de ryo es/ de bender a las puertas de Santa Marya de la dicha/ çibdad e no en otra parte, espeçialmente truchas/ e anguyllas e tencas e barbos. La lybra de peçes/ con barbos a (sic) y las truchas y anguyllas e/ tencas que las bendan lo mejor que podran a/ ojo. E si en otra parte lo bendiere que pierda el/ pescado, e que lo aya o sea del que ge (sic) lo tomare/ fuera de Santa Marya allandose que lo bende calla-/ damente e que en la casa que se allare que asy/ le bende que pague, en pena, veynte y quatro maravedis/ para los merynos./"

Como puede comprobarse gran parte de la actividad se desarrollaba en una misteriosa calle de Vitoria que llevaba el nombre de Calle de la Pesquería o de la Pescadería... ¿y cual era esa calle?.. ¡Tachán! Resulta que leyendo en otros documentos más recientes me enteré de que se trata de la actual Calle de Santa María. ¿No resulta llamativo que la calle central de la Villa de Suso, el equivalente a la antigua Calle Mayor, tenga como especialidad el comercio del pescado traído de mar? ¿Tan importante era? Esta cuestión resulta extremadamente sugerente,pero lo dejo para otro post.

jueves, 3 de abril de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (VII)

Decidí que había llegado el momento de tomar lápiz y papel para trazar unas cuantas líneas sobre el plano del casco viejo. Lo hice porque sabía (fue al poco de empezar con la tesis que me convencí de ello) que los datos históricos no acaban de cobrar todo su sentido hasta que se consideran en coordenadas espaciales.

Dibujé la línea de la primitiva muralla que sirvió para defender Gasteiz, señalé también el trazado del Cantón de Santa Ana y remarqué el lugar donde se encontraba su portal. A continuación dirigí la mirada hacia el lado opuesto de la colina, concretamente hacia la tercera vecindad, una vecindad que tenía -y aún tiene- como patrona a Santa Ana. 

Zona norte de la colina de Gasteiz; trazado de la muralla
y localización de algunos elementos relacionados con Santa Ana.
Antaño la imagen de la santa se encontraba en una hornacina ya desaparecida, si bien lo que es la escultura, no se perdió. De hecho la talla -que se dice del siglo XV- se conserva en el Museo Diocesano (una reproducción de la misma fue recientemente recolocada en otra hornacina que venía ocupando la original durante las últimas décadas en la segunda vecindad de la Correría).

No era aquella tercera vecindad una más entre el resto. Destacaba entre las demás precisamente por lo que 'no' tenía de vecindad propiamente dicha. Cuando pensamos en 'vecindad', lógicamente pensamos en 'vecindario', en 'vecinos', o más precisamente, en las casas de esos 'vecinos'. Pero esta vecindad, más que viviendas tenía espacios comunitarios, espacios realmente vitales en el devenir socio-económico de toda la villa.

Fiesta (año 2008) por la colocación de la reproducción de la talla de Santa Ana
en su hornacina ,actual de la segunda vecindad de la Correría.
A decir de Becerro de Bengoa, en esta tercera vecindad tenía su establecimiento uno de los principales mataderos de la ciudad, el edificio 'de las carnicerías públicas' (de ahí el nombre del cantón aledaño); de ellas tenemos noticia al menos desde el siglo XVI. Al mismo tiempo, en el lado del denominado 'cantón del seminario', se localizaba la breve explanada donde los pescadores de los alrededores colocaban sus puestos para vender el pescado que capturaban en los ríos de la zona. Las ordenanzas de 1487 señalan al respecto de esto último:    

"Otro sy porque antiguamente aca que memorya de homes no es en contraryo quel pescado de ryo es de bender a las puertas de Santa Marya de la dicha çibdad e no en otra parte, espeçialmente truchas- e anguyllas e tencas e barbos".

...las 'puertas de Santa María', ¡cuantas veces esta denominación no me tuvo completamente engañado! Ya no volverá a suceder.

A espaldas de esta vecindad, inmediato al interior de las primitivas murallas de la villa y frente al pórtico occidental de la Catedral se encontraba el sobradamente conocido hospital de Santa María. 'Sobradamente conocido' hasta que releyendo por enésima vez a Landazuri supe que aquel asilo fue muy a menudo también denominado como 'Hospital de Santa Ana'... ajá, de nuevo un nombre que ocultaba otro...pero ¿que credibilidad tenía el dato? ¿conocemos en realidad qué fue ese hospital? ¿por qué de nuevo Santa Ana?

miércoles, 26 de marzo de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (VI)

A menudo cuando paseo por las calles de la vieja de Gasteiz tengo la sensación de estar leyendo un libro escrito con letras que son las propias cosas que encuentro en el camino. Cada recodo, cada cantón, el alero de los tejados, los alféizares de las ventanas, la pendiente del suelo, en fin, todo, hasta lo más insignificante, parece contener una parte del mensaje.., un secreto compartido que está esperando a que alguien lo descifre. A veces, ilusóriamente, pienso que ese alguien podría ser yo.

Relativity, Escher.

Sí, porque para mí pasear es como leer. Ahora bien, se trata de una lectura muy particular, pues la sensación que experimento es la de leer, no con los ojos, ni con la mente, sino sobre todo con los pies. Seguro que suena raro, sinestésico. No sé. Creo que puede ser algo parecido al código braille de los ciegos... ellos leen mediante el tacto de los dedos.  

A la inversa, cuando me sumerjo en las páginas de un libro, son los ojos y la mente los que me permiten avanzar en esas calles de letras blanco sobre negro. Si el libro me habla sobre la vida en la vieja Vitoria las sensaciones de hecho se solapan; ahora son los ojos los que hacen las veces de pies. Un paso, un parpadeo, otro paso, otro parpadeo. Pasear, pasar, pensar, caminar, errar, vagabundear... sinónimos de descubrir. 

Una ciudad que es un libro, un libro (un conjunto de ellos de hecho) que son como una ciudad. Una ciudad que leer (o que pasear, igual da), una ciudad que llaman Gasteiz, o Vitoria. Una ciudad que en sus ángulos aún guarda todos los secretos de su historia; ¿era el de Santa Ana sólo uno más entre todos ellos?

lunes, 24 de marzo de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (V).

Pues como decíamos ayer.., el caso es que efectivamente pude constatar que el rastro de Santa Ana en Vitoria se podía seguir sin rebuscar demasiado a fondo. De nuevo tiré de la pista del cantón homónimo, pero en este casó busqué en las páginas del número 27 del Onomasticon Vaconiae, el primer libro de una serie dedicada por Euskaltzaindia a la toponimia del término municipal de Gasteiz, y que debemos a Henrike Knörr, Elena Martínez de Madina y sus colaboradores.

Hornacina en la Puerta del Carmen de Laguardia-Biasteri

En este caso, al buscar por la voz Santa Ana, localicé dos entradas. La primera se refería al cantón como tal; en ella se apuntaba cómo el nombre le fue adjudicado por el ayuntamiento en el año 1887. La segunda se refería al Portal de Santa Ana, y no por lo evidente de su relación con la anterior dejaba de tener interés. En efecto, parece obvio; como muchos de hecho ya sabréis, el cantón tomó su nombre de la denominación que desde tiempo inmemorial recibía uno de los portales de entrada al primitivo recinto amurallado situado en todo lo alto de la colina de Gasteiz, ese mismo que -ahora lo sabemos- data de finales del siglo XI o de principios del XII.

Al parecer tan sólo teníamos noticia escrita de la existencia de este portal desde el año 1633, no obstante, sería otro documento fechado en 1701 y conservado en el Archivo Histórico Provincial el que confirmaría claramente que este portal de Santa Ana se encontraba en efecto donde podíamos presuponer. En realidad, el citado registro únicamente trataba de describir la posición de una casa y su huerta...decía así:

“Otra casa con su huerta sita en la Villa de Suso de esta ziudad sobre el Portal de Santa Ana, confinante a la muralla de dicha villa cuia guerta alcanza a la callejuela y portal que baxan desde la dicha villa para la calle de la Cuchillería y Colexio Seminario"

Knörr y Martínez de Madina comentaban al respecto: "parece ser que al estar dedicada una de las vecindades de la calle Correría a Santa Ana y tener una hornacina en alguna de sus fachadas se le dio el nombre de Santa Ana al portal situado en la confluencia de dicha calle con el actual Cantón de las Carnicerías". Nótese sin embargo cómo los investigadores cometían un pequeño error al relacionar este portal con una de las vecindades de la Correría, pues claramente en la anterior cita de 1701 se nos habla de la Calle Cuchillería que está situada justo en el lado opuesto de la colina. 

Ahora bien, la idea de la hornacina me pareció bastante sugerente...¿quizá hubiera una de éstas justo encima del arco del desaparecido portal?,¿una ocupada por la imagen de Santa Ana? Después de todo, como bien puede comprobarse en múltiples localidades amuralladas (en Laguardia sin ir más lejos tenemos alguno de los mejores ejemplos) son numerosas las vírgenes, las santas y los santos que aún ocupan estos lugares preeminentes. La creencia popular confiaba que de algún modo estas figuras sagradas constituían un refuerzo sobrenatural a las propias murallas...¿habría alguna razón particular para que un portal dedicado a Santa Ana estuviera precisamente allí? Ya veríamos...

En cualquier caso, el error de Knörr y Martínez Madina sólo lo era a medias ya que ciertamente una de las vecindades de la Correría estaba y está dedicada a nuestra misteriosa patrona... en fin, poco a poco, fui comprobando cómo Santa Ana se encontraba en realidad omnipresente a lo largo y ancho de la vieja Gasteiz.... 

sábado, 22 de marzo de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (IV)

En este post me voy a permitir un inciso que retrasará aún más si cabe la resolución del 'misterio de Santa Ana'. Algunos me vais a matar, lo sé, pero la reflexión que voy a hacer tiene mucho que ver con el proceso de investigación que me llevó a su resolución. Si con lo dicho aún no se os han quitado las ganas de seguir leyendo, vamos a ello. 

Vista actual del Cantón de Santa Ana (Vitoria-Gasteiz)

Uno de los motivos que me hicieron sospechar de mis propios logros al empezar con la tesis doctoral, fue la constatación de que apenas estaba teniendo necesidad de meterme al archivo para cosechar datos de gran impacto, datos de esos que inevitablemente alterarían el relato tradicional de la historia de Vitoria. Las sorpresas afloraban a poco que se leyesen con detenimiento aquellos textos ya de sobra conocidos por todos. 

Algo fallaba, y durante meses pensé: “tengo que estar haciéndolo entre mal y peor. No puede ser que durante décadas nadie se haya dado cuenta de las implicaciones que tiene ésto que dice fulanito de tal, o esto otro que señala fulanito de cual... Quizá es porque aún no controlo toda la bibliografía existente, o quizá directamente, tendré que volver a la escuela para que me enseñen a leer... es imposible que todos estos 'gazapos' hayan pasado completamente desapercibidos". 

Con los años (me tiré cerca de una década con la dichosa tesis), fui comprendiendo que posiblemente el problema no era tanto cosa mía... 

En efecto, fue sorprendente constatar –aún lo es de hecho- cómo los clásicos de la historiografía vitoriana, a cada nueva publicación, habían ido aportando más y más datos procedentes de la documentación de archivo (datos muchas veces desconocidos que eran verdaderos torpedos en la línea de flotación del discurso que aún hoy día admitimos) y a pesar de ello ninguno consideró que sus nuevas pruebas fueran argumento suficiente para cuestionar ese relato tradicional de la historia de Vitoria. Tal era la fuerza inercial del 'criterio de autoridad'.

Creo que hablo en nombre de todos los colegas de profesión si digo que -y perdonad la expresión- el 'criterio de autoridad', acojona al más pintado. Se supone que es el criterio que emana de un investigador muy reputado, siendo precisamente su reputación -y no necesariamente la disposición de datos documentados- la que respalda su argumento. En esos casos, ¿quién es el guapo que se atreve a contradecir a las autoridades en la materia?

Enfrentarse al 'criterio de autoridad' es siempre un problema, un verdadero quebradero de cabeza, fundamentalmente porque tienes que 'descornarte' para sacar doscientos argumentos de peso (de esos contrastados y documentados) buscándolos hasta debajo de las piedras, y la mayoría de las veces sólo para lograr poner en cuestión alguna pequeña afirmación, acaso apenas una frase, admitida por los investigadores desde antaño, y que de hecho suele caerse por su propio peso de puro inverosímil.    

A estas alturas -defendida ya la tesis- no me caben dudas; el problema no está en las 'autoridades' sino más bien en los 'repetidores de las autoridades'. Me explico. Creo que, al menos en lo que se refiere a la historia de Vitoria-Gasteiz, la fuerza inercial del 'criterio de autoridad' no se debe tanto a los autores de las ideas o los argumentos como a todos aquellos que por comodidad repetimos sus palabras, acríticamente, sin cuestionamiento. Repetimos y repetimos. Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.... y así hasta el infinito, casi sin querer vamos construyendo barreras que nos impiden ver hay más allá. Unas barreras que no hacen sino encerrarnos en un callejón sin salida. Esto es sin duda -y como se verá en el blog- lo que sucedió en el caso de Santa Ana. 

Pero en fin, ya basta; ahora es cuando retomo el relato de la investigación. Creo que lo dejé poco después de citar a Venancio del Val. Pues bueno, como decíamos ayer...

jueves, 20 de marzo de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (III)

La figura de Santa Ana iba pasando, poco a poco, a un segundo plano. Empezaba a dudar de que hubiese tenido un protagonismo especial por encima de todas aquellas vírgenes que concitaban la devoción de los vitorianos. Quizá nunca hubo, con anterioridad a la Blanca, una santa de la que todos los gasteiztarras se sintiesen conjuntamente súbditos.  

Imagen de Santa Ana (siglo XIV). Procedente de Zuazo de San Millán, Álava.

Antes de desistir en la pista, decidí tirar por otro lado. Se me vino entonces a la cabeza el nombre de un famoso cantón, el 'Cantón de Santa Ana', y sin más dilación me dirigí a Venancio de Val y a su clásico 'Calles Vitorianas': ¿qué podría encontrar en esa obra cuasi-enciclopédica sobre la historia del callejero vitoriano?

Pues bien, en la voz 'Canton de Santa Ana', Venancio apuntaba lo siguiente:
"Arranca el cantón de este nombre en la calle de las Escuelas para concluir en la de San Vicente de Paúl. Su nombre lo recibió de la gran devoción que en Vitoria existió hacia la madre de la Vírgen María. A ella se le tuvo durante algún tiempo por Patrona de la Ciudad y en su honor se celebraban fiestas, aún conocidas en el siglo XVIII"

Muy interesante. Al parecer del Val daba por bueno el dato que ya conocíamos de Núnez de Cepeda. Cierto es que el viejo erudito no venía a aportarnos novedades, sin embargo de algún modo estaba refrendando la plausibilidad de aquella antigua tradición. Pensé entonces que quizá hubiera otros autores clásicos de la historia vitoriana que podían haberse expresado en el mismo sentido. Sorprendéntemente no me costó mucho dar con algunos de aquéllos...los datos en favor de mi hipótesis empezaban a acumularse. 

martes, 11 de marzo de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (II)

Sonaba extraño: ¿cómo podía ser que durante siglos Vitoria hubiera tenido otra santa patrona y no se conservara memoria alguna de ello? Sin abrir un solo libro ni pasarme por el archivo, lo cierto es que estuve varias semanas con el tema rondándome por la cabeza.

Escena del abrazo de San Joaquín y Santa Ana.
Retablo de la Capilla de Santa Ana de la Catedral de Burgos.

Al cabo de un tiempo a base de darle vueltas me di cuenta de que en realidad no hacían falta nuevos datos, bastaba con ponerme a repasar -siquiera mentalmente- todo aquello que los vitorianos tendemos a dar por supuesto en nuestra historia. 

Porque -veamos- ¿si no fue oficialmente declarada patrona de la ciudad hasta 1921, si su culto no se sistematizó hasta la fundación de su cofradía en 1613, si de hecho el primer testimonio claro de la existencia de una Virgen Blanca en Vitoria es bastante tardío -hablamos del año 1517- en ese caso, me pregunto, es lícito remontar el culto a la Blanca hasta los mismos orígenes de Gasteiz? 

Los historiadores clásicos de los siglos XIX y del XX así lo supusieron, llegaron a sugerir incluso que, aparte del fuero de 1181, ésta habría sido otra de las grandes aportaciones que hiciera a nuestra ciudad el Sabio de Navarra, Sancho VI. Evidentemente, no existía prueba alguna de ello, pero la hipótesis sonaba plausible...¿por qué no?

Nuevas dudas me vinieron en mente al recapitular la larga lista de esas otras vírgenes que también contaron con una fuerte tradición en Vitoria, como fue el caso de la Virgen de la Esclavitud, o el de la Inmaculada, también el de la Virgen de los Dolores o el de la Virgen de las Candelas, entre otras... 

De hecho, me resultó extremadamente llamativo comporbar cómo, Joaquín José de Landazuri, precisamente en la obra que consagra a la historia de Vitoria, apenas reservaba unas pocas lineas para hablar de la Blanca. Su escrito estaba a decir verdad dedicado a otra de las grandes devociones vitorianas, la Virgen del Rosario "que se venera en el Convento de Santo Domingo de la M.N. y M.L. Ciudad de Victoria". 

Todo apuntaba por lo tanto a que hasta bien entrado el siglo XIX en Vitoria no había habido una única y oficial patrona. Entre tanta 'competidora' ¿cómo pudo en algún momento destacar Santa Ana? Pensé entonces que había dado con una pista falsa...

sábado, 8 de marzo de 2014

Vitoria, Gasteiz y el misterio de Santa Ana (I)

Fue Núñez de Cepeda el que me puso sobre la pista. De refilón, en una breve nota de su obra "Hospitales vitorianos", señalaba: "sólo dos días, durante el curso del año, los moradores de Gasteiz y Vitoria se divertían clamorosamente". En efecto, al parecer desde tiempo inmemorial, esos dos días eran el 24 de Junio -festividad de San Juan Bautista-, y el 26 de Julio -festividad de Santa Ana-. El dato despertó mi curiosidad. 

Santa Ana y su hija Santa María acompañan al Niño Jesús
(obra de Leonardo da Vinci)
Sin embargo, no me sobresalté hasta llegar al final de la nota, donde se decía: "durante mucho tiempo el día de Santa Ana fue la fiesta principal de Vitoria, trasladada hoy al día cinco de Agosto en honor a la Virgen Blanca". 

¿Cómo interpretar estas palabras?, ¿acaso estaban sugiriendo que Santa Ana fue la primitiva patrona de nuestra ciudad antes de que se popularizarse el culto a la Virgen Blanca? Creo que -pasados ya ocho años- he reunido información suficiente para dar una respuesta bastante concluyente a tal interrogante. En los siguientes post iré exponiendo los argumentos que al respecto he podido ir recopilando.